Justicia y Promiscuidad

/ 6 mar 2013 /

nota publicada en www.94diez.com

El gobierno nacional lanzó una iniciativa histórica para discutir el modelo de Justicia. Los feudos provinciales entran en jaque y quedan al descubierto por no presentar reformas al tono que la nación. Justicia Legítima y Justicia Elitista entran en tensión y abre un inesperado escenario para avanzar sobre reformas que duermen el sueño de las utopías.

Comienza a saldarse una deuda estructural para los argentinos: discutir seriamente, y a fondo, el tipo de Justicia que nos merecemos.
Es tal el debate instalado que no hay espacio público que no haya sido atravesado por el desafío lanzado desde el gobierno nacional. El convite es para encontrar caminos para democratizar el funcionamiento del Poder Judicial a nivel nacional y en cada uno de los distritos.

Aquí, en Tierra del Fuego, por ahora nadie ha tomado el guante para dar inicio al debate. La estructura del Poder Judicial tiene componente elitistas, conservadores y, sobre todo, como explico el periodista Mario Wainfeld, desaconsejablemente promiscuos.

En lugar de ser una excepción, Tierra del Fuego replica el nepotismo judicial y numerosas situaciones que se presentan comúnmente que debieran tratarse como incompatibles.

Veamos algunos ejemplos locales. El Fiscal de Estado, Virgilio Martínez de Sucre, es, a su vez, integrante vitalicio del Consejo de la Magistratura. Por lo menos ha participado de más del 90% de las designaciones de los jueces en actividad. Lo mismo con las destituciones. Juan Martínez litiga en causas propias de su función a la vez que la letrada Sandra Cincunegui, esposa del funcionario, lleva numerosas causas particulares. Entre las más renombradas, Cincunegui es la patrocinante de su marido en las demandas que el Fiscal de Estado demandó por daños y perjuicios al ex senador nacional José Martínez y a la Asociación Participación Ciudadana, ambas tramitadas en el juzgado a cargo de la Jueza Adriana Rapossi. También Cincunegui intervino cuando se presentó el pedido de destitución en el organismo que integra su esposo contra el fallecido Juez Civil y Comercial de Ushuaia. Ureta, destacado ampliamente dentro y fuera del mundo judicial por su integridad, había dictado una medida paralizando una urbanización en donde el Fiscal de Estado y esposa compraron dos de los siete lotes del Club Andino Ushuaia.

Otro caso emblemático lo construyó el ex plenipotenciario integrante del Superior Tribunal de Justicia, Ricardo Jorge Klass. El ex abogado personal de Carlos Menem fue introducido en Tierra del Fuego luego de atravesado la acefalia del Poder Judicial. El Superior Tribunal de Justicia no contaba con integrante alguno. El ex gobernador Carlos Manfredotti había dispuesto la jubilación anticipada y compulsiva de la gran mayoría de los jueces. En el organismo de selección y remoción se encontraban Martínez de Sucre (como siempre) y dos personas de estrecha relación con el primer mandatario: el ex ministro Jorge Revah y la ex legisladora y esposa del mismo Manfredotti, Nélida Lanzares. Manfredotti comandaba los destinos del Poder Ejecutivo, tenía una híper mayoría automática en la Legislatura (14 a 1) e iba por el Poder Judicial. Su esposa elegía jueces, algo por demás inoportuno en un sistema de frenos y contrapesos.

En ese turbio contexto fue designado Ricardo Jorge Klass, que vendría acompañado por un verdadero pelotón de desembarco para tomar posesión de la justicia fueguina. Su ex pareja, Norma López, litigaba en varios juzgados mientras su coequiper disponía de los destinos de la justicia fueguina en general (también en particular). López se presentaba en diversas causas y nadie podía desconocer que el mismo Klass funcionaba como artífice de cada movimiento. En Julio de 2002, a través de Norma López se pidió la destitución de la Fiscal Marcela Bragulat por sus actuaciones en donde estaban siendo investigados varios funcionarios de la gestión del ex gobernador Carlos Manfredotti. López presentó la denuncia ante el mismo Consejo que presidía su pareja por entonces. Klass, como era de esperarse, lejos de excusarse, tomó cartas en el asunto. Pero lo de Klass y López no se limitan a estos ejemplos. Antes que Klass asumiera el control del Poder Judicial integraba un estudio jurídico en la ciudad de Buenos Aires con la propia López y el  abogado que intervendría en otras dos causas resonantes: Santiago Nicolás Kent. El tercer integrante del buffet intervino, por lo menos, en dos causas resonantes en donde Klass estaba involucrado. Defendió al ex secretario de la Causa AMIA y actual Juez de Instrucción de Ushuaia, Javier de Gamas Soler cuando el Tribunal Oral Federal N° 3 lo detuvo por presunto falso testimonio. La otra intervención, en línea con lo que sucedía durante la gestión Manfredotti, fue cuando estalló el escándalo de lavado de dinero a través del Banco Tierra del Fuego. Norma López y Santiago Kent asumieron la representación de los directores investigados.

Pero esto no termina acá: concluida la gestión del ex gobernador Carlos Manfredotti, Ricardo Klass no sólo siguió con sus desaconsejables promiscuidades, sino que las profundizó. Al momento es que el Superior Tribunal de Justicia restituía al ex gobernador y actual senador nacional Jorge Colazo en su cargo (había sido suspendido por la Legislatura), Norma López asumía uno de los sitios dentro del directorio del Banco de Tierra del Fuego.

Finalmente, Javier De Gamas Soler fue designado durante aquellos años como juez de instrucción penal. Por su juzgado pasan muchas de las causas en donde se investigan delitos penales cometidos por funcionarios públicos.  En el Consejo de la Magistratura fueguino (integrado por entonces por Martínez de Sucre, Klass, entre otros) nunca se le formulo pregunta alguna sobre su actuación como secretario de la Causa AMIA, secundando al ex juez federal Juan José Galeano. Además, su esposa Paula fue designada (obviamente sin concurso) en el propio despacho de Ricardo Klass. Muchas de estas tropelías estás claramente detalladas en el libro ¨Justicia Adicta¨, del periodista Gabriel Ramonet.
Cuando Wainfeld habla de ¨familia judicial¨ y de ¨promiscuidad desaconsejable¨ se refiere, seguramente, a estos y muchos otros casos de indignación judicial.

La otra forma se produce con los nombramientos cruzados de familiares y amigos. Veamos la operatoria a modo de ejemplo: una jueza de Ushuaia le pide a un juez de otro juzgado la designación de un familiar a cambio de incorporar a la esposa de éste en el propio. Son cruces de favores en donde familiares, socios encubiertos y amigos son recibidos en terceros juzgados para tratar de disimular el amiguismo y acomodo. De esta forma no se genera incompatibilidad y todo queda dentro de la tan mentada ¨familia judicial¨.

Sin embargo, cuando todos suponíamos que lo peor había quedado atrás, se produjo otro escandalete que tiene ribetes actuales. El ministro coordinador de la gobernadora Fabiana Ríos, Guillermo Aramburu, intervino y votó a favor del ex juez de Cámara y actual cortesano Javier Muchnik en el Consejo de la Magistratura. Los cuestionamientos se produjeron porque Aramburu tenía (¿tiene?) un estudio jurídico con la hermana del magistrado y había contratado al padre de ambos como asesor suyo dentro del Ministerio de Gobierno. Aramburu, para seguir en sintonía, se negó a excusarse y Muchink arribó al máximo tribunal provincial. La cosa no quedó aquí. La gobernadora Ríos, se supo durante el 2012, retomó una demanda contra el IPAUSS por una suma aproximada de $700.000 y la abogada que le lleva la causa es la abogada y hermana del tribuno y ¿ex? socia del ministro que, además, integra hace seis años el organismo que designa y remueve jueces.

No hay Justicia cuando junto con un abogado que lleva a una causa hay vínculos familiares o dinerarios detrás. Basta con imaginar la situación que se le presenta a un magistrado (por ejemplo a Rapossi cuando demanda Martínez de Sucre a través de su esposa contra críticos de su gestión) y el tipo de ecuación que hace el juez que debe resolver la demanda. ¿No pasa por la cabeza del magistrado que el abogado de una de las partes puede influir en su destitución o que ha sido partícipe necesario del complot para que llegue a su cargo? Lo mismo sucede en las causas en donde actúa Verónica Muchink o en las que operaba la ex pareja del plenipotenciario Ricardo Klass. Todo es legal y a su vez muy poco prolijo y desaconsejable.

Ejemplos como este sobran en Tierra del Fuego, en las restantes provincias y a nivel nacional.

Finalmente el tema se ha puesto en debate. Tendremos que ver si existe el coraje local para llevar adelante las transformaciones para que todas estas situaciones no sigan siendo de actualidad. Un abismo separa a ¨Justicia Adicta¨ de ¨Justicia Legitima¨.

1 comentarios:

Anónimo on: 19 de abril de 2013 a las 16:30 dijo...

excelente nota

Publicar un comentario

About

 
Copyright © 2010 Guillermo Worman, All rights reserved
Design by DZignine. Powered by Blogger