El valor de la objetividad pública

/ 17 ene 2011 /
De las muchas acciones públicas que los gobiernos llevan adelante, el estricto control de tránsito de la ciudad de Ushuaia se destaca como un ejemplo a ser observado en detalle. La fórmula aplicada no tiene secretos: alta exigencia, transparencia en los procedimientos (todos –sea quien sea quien conduzca– son tratados de igual manera) y mejora objetiva de resultados. Los test de alcoholemia son una clara demostración de cómo el estado debe promover la seguridad de la población, y su mecánica de aplicación es parte del éxito de dispositivo. Los controles, tal como se vienen realizando, tienen la claridad necesaria y se aplica la misma exigencia para todo automovilista. No se valen, por lo menos en estos casos, ventajas relacionadas a cargos de poder público, ni tampoco otros privilegios. Iguales ante la ley parece ser una de las claves del éxito. Hay un sentido para la política aplicada. (nota publicada en www.eldiariodelfindelmundo.com)
Los resultados se observan en todos los niveles: el “conductor designado”,traslados en taxis o remís en el caso de haber bebido o quienes optan por no tomar sabiendo que tienen que conducir de regreso, son algunas modalidades.
Estos son algunos de los ejemplos de modificación de conductas colectivas como consecuencia del rol público estatal firme y eficiente. Otro sano modelo es el creciente hábito de reutilizar las botellas (PET 1 y
vidrio), en donde la articulación de la municipalidad con empresas y organizaciones de la sociedad civil muestran resultados elocuentes. Es probable que los vecinos inagrupables condenen la decisión de incautar
vehículos que no cumplen con las condiciones legales para transitar y, paradójicamente, las botellas dejadas en la calle (sobre todo de cerveza) siguen poblando las mañanas de numerosos lugares públicos.
Sin embargo, la mejora de la calidad de vida, por ejemplo, no puede limitarse a una eficaz acción del control del tránsito y de avance sostenido de la reutilización de residuos. En todo caso, los resultados exitosos
debieran funcionar como estímulos para promover una mejora integral de la gestión, sabiendo que políticas coherentes tienen alta aceptación en la población. La contracara de todo esto es la política de amigos y allegados, donde la ley es para la gran mayoría y un grupo determinado cuenta con el dudoso beneficio de no ser alcanzados por la norma. Aquí se rompe la idea de convivencia dentro de una estructura de derechos.
¿Qué logros se pueden encontrar en administraciones débiles, que no tratan a todos los ciudadanos con la misma regla y que pierden, día a día, condiciones de fortaleza y legitimidad?
Un gobierno fuerte, entre otras cosas, es un poder público que genera molestias para aquellos sectores con ambiciones de avanzar más allá de lo permitido. Sin embargo, los gobiernos con fortaleza son quienes logran altos niveles de reconocimiento público por los logros mayoritarios que generan. Son las gestiones que trascienden, que son recordadas por sus logros y transformaciones.
 La situación costera de Ushuaia es un claro ejemplo de las tensiones que se generan por la posesión y uso del espacio público, y es allí (justamente) donde los distintos niveles estatales deben intervenir para garantizar su uso racional. Por el contrario, la falta de coordinación entre organismos nacionales, provinciales y municipales podría formar un vacío en donde el caos se imponga. Por consiguiente, en el desorden histórico, el espacio público costero (un recurso privilegiado y valioso) perdería todo sentido para la comunidad.
¿Cuáles son las desventajas de planificar las actividades que pueden realizarse en los espacios costeros, limitar el uso a determinados fines, realzar y poner el valor paisajes del canal Beagle y – aparte de todo lo
dicho– conformar un paseo público–peatonal–costanero? Hay indicios que la acción conjunta (ya se aprobó un Plan de manejo integrado costero) es la vía para ordenar uno de los principales sectores de la ciudad. Por lo tanto, toda decisión que se adopte tendría que ser en consonancia con el sentido integral que se busca para la costa de Ushuaia. Decisiones aisladas, inconsultas o mezquinas sólo alterarán el objetivo comunitario de construir una costa ejemplar para la ciudad en su conjunto.
No siempre se toman decisiones con sentido público. En temas comunitarios, esperemos que sí.

3 comentarios:

Anónimo on: 19 de enero de 2011 a las 20:27 dijo...

muy bueno!!

Anónimo on: 29 de enero de 2011 a las 10:35 dijo...

qué tal? no sabía de esto en ushuaia.

Anónimo on: 17 de febrero de 2011 a las 17:29 dijo...

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