por Guillermo Worman (publicado en el diario del Fin del Mundo)
El sector estatal y empresario acuerdan en anunciar una misma decisión. Hay que ordenar, sanear y replantear los usos autorizados sobre la costa de Ushuaia para evitar el actual panorama: el acceso público costero estaba en franco peligro de extinción.
Para la mayoría de los predios privados costeros (hay empresas, comercios, talleres y viviendas), la costa es un bien privado y de uso exclusivo. Esta apropiación choca con el concepto público y con el atractivo turístico que suscita el imaginario de las playas del fin del mundo. Además, es un claro limitante para el creciente número de vecinos que se vuelcan hacía las actividades al aire libre y el turismo de aventura; un atentado para la bandada de observadores de aves que llegan hasta estas latitudes para fotografiar y registrar la conducta de especies que ocupan las costas extremas del Sur.
Mientras tanto, y ante todo esto, la legislatura juega a las escondidas con la ley de aguas (que establecería la responsabilidad provincial y municipal sobre la costa marina y de agua dulce), y no hay claridad sobre el trabajo que el Estado debiera realizar. Nuestra historia es clara en relación a resultados cuando el Estado es un actor ausente; se retira y deja hacer.El sector estatal y empresario acuerdan en anunciar una misma decisión. Hay que ordenar, sanear y replantear los usos autorizados sobre la costa de Ushuaia para evitar el actual panorama: el acceso público costero estaba en franco peligro de extinción.
Para la mayoría de los predios privados costeros (hay empresas, comercios, talleres y viviendas), la costa es un bien privado y de uso exclusivo. Esta apropiación choca con el concepto público y con el atractivo turístico que suscita el imaginario de las playas del fin del mundo. Además, es un claro limitante para el creciente número de vecinos que se vuelcan hacía las actividades al aire libre y el turismo de aventura; un atentado para la bandada de observadores de aves que llegan hasta estas latitudes para fotografiar y registrar la conducta de especies que ocupan las costas extremas del Sur.
Para la mayoría empresaria que tiene sus establecimientos en la zona costera industrial su frente costero funciona como un depósito trasero de material de descarte o, en el peor de los casos, en el stock de basura que no envía al relleno sanitario municipal. Cualquier recorrida pone al descubierto barriles, contenedores en desuso, escombros, carrocerías de autos, redes de pesca fuera de circulación, caños cloacales que desagotan de manera directa, como también basura industrial y domiciliaria.
Para la mayoría estatal la costa era un tema fuera de la coyuntura, por lo tanto uno de los numerosos asuntos importantes aplastados por la urgencia del día a día. Con el transcurrir de los años, uno de los principales recursos ambientales, turísticos y comunitarios se fue volviendo una franca amenaza para la propia ciudad y sus habitantes. Aunque suene alarmante, caminar por algunos sectores de la costa de Ushuaia es una carrera de obstáculos sobre residuos sólidos y entre productos de riesgo para la salud.
Para ambos sectores, la recuperación costera, al reparar los daños que se han producido, implica una ventaja positiva ante el sin–sentido del basural costero. El saneamiento mejorará tanto la visual de la ciudad como las oportunidades que estamos desaprovechando para disfrutar de uno de los mejores activos públicos que tiene Ushuaia.
A pesar de la decidía histórica, en los últimos tiempos algo ha cambiado. El imaginario de un frente costero ejemplar ha aglutinado a una enorme cantidad de sectores, que detrás de la costa soñada se han organizado. El grupo lo integra el Concejo Deliberante, la Prefectura Naval y la Armada Argentina, el Municipio, áreas del gobierno, investigadores del CADIC e integrantes de la Administración de Parques Nacionales, organizaciones sociales, empresarias y educativas. El diario del Fin del Mundo, en este sentido, viene cumpliendo un rol social preponderante para sostener y amplificar esta coalición costera que tantos logros ha cosechado en lo que va de 2010.
En todo este movimiento es válido destacar la decisión de la empresa que tiene la representación local de Hamburgo Süd de sumarse a las acciones de recupero, saneamiento y puesta en valor de la línea costera. Como se ha reflejado desde el fin de semana pasado, se ha retirado una considerable cantidad de residuos y escombros del predio que se encuentra sobre la desembocadura del Arroyo Grande, y se estima habilitar un paseo costanero peatonal que permita el recorrido hasta el predio de la ex Reciclar ( el basurero a cielo abierto recientemente limpiado).
Entre tanto, las empresas que se encuentran entre ambos extremos y que tienen acumulación de residuos debieran regularizar su situación con la Provincia y el Municipio, de tal manera de revertir los daños que han generado en los últimos años.
Las razones están a la vista y es tiempo de recuperar el lugar más preciado que tiene la ciudad más austral del mundo.

6 comentarios:
Guillermo, el blog está excelente y tiene toda la información que necesito para publicar un informe sobre la costa de Ushuaia. Saludos desde Bs As.
Carlos
hola guille!!
muy buen trabajo conjunto.
beso
Micaela
Guillermo, cómo hago para recibir más información. Vivo en Bariloche y nos interesa hacer algo similar con la costa del Nahuel Huapi.
Trato de mandarte un mail. ¿Seguís en contacto con vecinos por la carta?
Alberto
muy buena nota!!
hola Guillermo. Cómo hacemos para contactarnos con el grupo del plan de manejo costero de Ushuaia? somos un grupo de estudiantes universitarios de Bahía Blanca que estamos interesados en el trabajo que se está haciendo.Te mandamos un mail al correo que encontramos en internet.
saludos. Miguel Esteban
una maravilla, me gusto mucho. Desde cuándo escribís así??? beatriz
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